Nos encontramos en 1994. El gobierno de Carlos Salinas de Gortari está llegando a su fin. Pero las cosas no son como al inicio de su gobierno, se han tomado decisiones que han hecho que toda aquella popularidad que ganó durante los primeros años se haya desvanecido.
El entonces presidente Salinas ha tomado algunas decisiones que no han sido las mejores para el país. La economía no está muy bien que digamos y el plan de ingresar a México a los países del primer mundo se ha ido. Otra acción que ha defraudado la confianza de muchos es la firma de un tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canadá el cual muchos vieron como una amenaza no solo para la economía sino para la soberanía nacional.
Fue en esos momentos de incertidumbre que las voces de reclamo y rechazo contra las medidas adoptadas por el régimen, se oyeron con mucha más fuerza que en años anteriores. Una de ellas, quizá la más importante fue la del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Es el 1 de Enero de 1994, la madrugada de aquel día en que la mayoría de los mexicanos festejaban el inicio del año nuevo y también ese día entró en vigor el mencionado tratado de libre comercio. Por otro lado un grupo de inconformes en Chiapas se levanta en armas declarando la guerra contra el ejército mexicano.
Desde ese día el gobierno salinista se ocupó antes que nada de minimizar el asunto a través de los medios asegurando que no había ningún problema, que lo que ocurría en Chiapas no era grave y que por encima de todo su gobierno tenía el control de la situación.
Muchas acciones se llevaron a cabo. Lo primero que ocurrió fue el enfrentamiento con los rebeldes por parte del ejército. Así pasaron varios días hasta el 10 de enero de ese mismo año en que aduciendo que la estrategia no estaba funcionando, el entonces presidente Carlos Salinas dirigió un discurso a la nación explicando los motivos de sus decisiones y para dar a conocer una nueva estrategia.
Como ya lo he comentado en varias ocasiones con los discursos anteriores que analicé hay un elemento que siempre está presente el cual es la emotividad. Pero aquí en éste aparece uno nuevo que llama mucho la atención.
Por lo pronto veamos qué es lo que nos dice Carlos Salinas en estas primeras líneas:
“El Gobierno de la República tiene como responsabilidad esencial la vigencia del Estado de Derecho y la seguridad de los ciudadanos. Por ello, está dispuesto a tomar acciones que impidan que la dinámica de los graves hechos en Chiapas conduzcan a más confrontaciones. Esto requiere de decisiones políticas en favor de la Nación, y que son un reconocimiento de lo que no funcionó.”
Aparece la palabra dispuesto y la impresión que nos deja es que es una amenaza. Lógicamente va dirigida en primer término a los insurrectos que combaten en Chiapas pero también va dirigida a todos aquellos que pretendan hacerle frente al gobierno. El mensaje que Salinas da es muy claro: cuidado, no se atrevan a enfrentarse al gobierno ya que no vacilaremos en hacer cualquier cosa con tal de que no se perturbe la paz del país y se empañe la imagen del presidente.
Bien siguiendo con el análisis veamos que nos comenta líneas más adelante:
“Para abrir cauces eficaces de reconciliación y de justicia en Chiapas, con fundamento en el artículo 82 de la Constitución General de la República, he acordado:
Primero.- Nombrar secretario de Gobernación al doctor Jorge Carpizo. Su misión será ejercer la responsabilidad del cargo para asegurar que todas las decisiones necesarias para restaurar la más pronta tranquilidad en Chiapas y mantenerla en el resto del país”
Presentó a Jorge Carpizo como procurador de la república, como una estrategia que en aquel momento consideró como viable para resolver en parte el conflicto. La amenaza se deja ver nuevamente como acto del habla que se refleja en el verbo restaurar el cual se encuentra en su forma de infinitivo. Salinas quiso dejar en claro que no iba a permitir que la paz del país se viera interrumpida.
Obviamente el mensaje de paz era lo que daba a entender de manera explícita, lo que no decía era que también buscaba el no deteriorar su imagen más de lo que en esos momentos se encontraba.
El párrafo siguiente encierra también algo interesante:
“Segundo.- En virtud de la necesidad de crear un marco, una agenda y procedimientos para la reconciliación en el conflicto en Chiapas, al recibir en acuerdo al licenciado Manuel Camacho Solís, conversé sobre su disposición para llevar a cabo esta tarea.”
Aparece la palabra reconciliación precedida de la palabra conflicto. Esto lo hace para tratar de minimizar, de que no se oiga tan brusca la segunda palabra con el objetivo de dar la certeza y la confianza a los mexicanos de que con estas acciones se estaba haciendo lo correcto en aquellos difíciles momentos.
“Como en efecto, se trata de un tema totalmente nuevo, él será el Comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas.”
En este párrafo vuelve a hacer uso de la palabra reconciliación, es un elemento reiterativo que le da fuerza a lo que está diciendo. Pero además le añade la palabra paz que viene a reforzar aún más la idea de que en Chiapas no había un conflicto tan grave como el que muchas personas decían.
En esta última parte que presentaré para analizar se encuentra la parte más clara del uso que Carlos Salinas hace de la amenaza:
“El Ejército Mexicano, con lealtad y patriotismo, producto de sus raíces históricas y su origen popular, cumpliendo su responsabilidad constitucional y con apego a la política del Gobierno de la República, seguirá garantizando en Chiapas la seguridad de los ciudadanos, y junto con las autoridades competentes contribuirá a evitar que individuos o grupos, por motivos violentos, busquen afectar la tranquilidad de las familias y la armonía del país.”
Queda claro que en primer término hace una exaltación del ejército mexicano, hace un uso de la emotividad con palabras como lealtad y patriotismo. Quiere decirnos que no importan las labores que el ejercito vaya a hacer siempre las harán con ese sentimiento que nos mueve como mexicanos. Una vez dicho esto pasa al rango de lo institucional al decir que cumplirá con su responsabilidad constitucional.
Sin embargo en la parte final su acto de habla refleja nuevamente una clara amenaza y lo deja muy en claro no solo para los beligerantes chiapanecos sino para cualquiera que se atreva a poner en cuestionamiento las medidas que su gobierno ha implementado.
Hay una palabra en particular que en casi todos los párrafos aparece de manera reiterativa: Chiapas. Lo hace con el fin de dejar en claro que Chiapas es importante y que por eso está tomando todas esas medidas para lograr recuperar la armonía que se tenía antes del conflicto.
Pero también lo hace con el fin de crear un objeto, de crear un vínculo con el pueblo chiapaneco. Un vínculo de amistad. Y de ser reiterativo, de que lo que está diciendo en esos momentos suene con fuerza para que sea creíble.
En este discurso en particular pudimos darnos cuenta de que la imagen que habíamos visto en discursos anteriores no era más que eso, una simple imagen. Nos demostró con hechos convincentes, claros y decididos que no iba a permitir que justamente en la parte final de su gobierno, un acto como un levantamiento armado viniera a empañar la imagen que había logrado crear a lo largo de tanto tiempo.
aquí el link para leer y escuchar el discurso completo:

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