viernes, 6 de abril de 2012

Vientos de cambio...

Carlos Salinas sin duda alguna llegó a la presidencia de México en uno de los peores momentos políticamente hablando que tuvo el país. El aparato del PRI se resquebrajó a tal grado que personajes como Cuauhtémoc Cárdenas salieron del partido y pusieron en serios aprietos al partido hegemónico al representar una opción formal de cambio y de democracia que el país llevaba sin conocer algunas décadas.

Las elecciones se llevaron a cabo, las ansias de cambio y de renovación hicieron que la mayoría de la gente votara por el candidato de la izquierda Cuauhtémoc Cárdenas. Sin embargo ya la mayoría conocemos aquella historia de “la caída del sistema”, acto en el cual de una manera sorprendente el PRI obtuvo una ventaja sobre el Frente Democrático Nacional. El partido hegemónico y su candidato Carlos Salinas fueron los vencedores de la contienda electoral, dejando algunas dudas sobre la forma en cómo se habían manejado las elecciones.

Yo pienso que desde ahí está la raíz acerca de cómo Salinas maneja y estructura sus discursos.

¿Por qué digo esto? Me parece que en su afán de legitimarse ante los ojos de los mexicanos, utilizó técnicas de discurso perfectamente identificables y que a la luz es lo que reflejan, ese anhelo de dejar todo atrás para seguir en su camino como presidente que fue escogido por los mexicanos.

En su primer discurso como presidente constitucional podemos encontrar muchos ejemplos de esto que comento.

Desde el primer párrafo que lee en su discurso ante la Cámara de Diputados se puede apreciar, veamos que nos dice:

“Con emoción y convicción he protestado guardar y hacer guardar la Constitución General de la Republica y las leyes que de ella emanen.”

Desde luego en estas primeras líneas se nota el uso que hace la emotividad, pero ¿Con qué fin lo hace? Como lo comenté lo hace con el afán de legitimarse, en esta primera parte de su discurso nos podemos dar cuenta que quiere olvidar y hacer que la gente olvide lo más pronto posible todo lo relacionado con las elecciones recientes, quiere que miremos desde este momento hacia delante dejando los reclamos y todo lo que recuerde al proceso electoral de lado para centrarnos en el futuro y que mejor que hacerlo desde el inicio  de una manera emotiva ya que eso es lo que más le llega a las personas, nada mejor para dejar en claro que él será no solo un buen presidente sino el mejor que haya tenido éste país.

Esta emotividad puede verse en la mayoría de sus discursos, parece que en cierta medida es el recurso que más le gusta usar.

Pero bien sigamos adelante y veamos que más nos dice, aquí otra parte de su discurso aquel día:

“Defenderé siempre con lealtad y patriotismo los intereses supremos de la nación, gobernaré para todos los mexicanos, seré decidido para hacer avanzar el bienestar del pueblo, cumpliré las promesas de campaña que hice en cada estado, habrá congruencia entre mi compromiso como candidato y mi labor como presidente”.

Es claro que volvemos a encontrar la emotividad desde el inicio del párrafo, pero también al  final nos podemos dar cuenta de que hay otro elemento también característico en sus discursos. La promesa aparece aquí como estrategia que va de la mano con la emotividad, desde luego que tiene un fin, Salinas siempre promete, ustedes dirán eso siempre lo hacen todos los políticos y nunca cumplen. El caso de Salinas es un poco diferente, promete y promete mucho pero a la vez que lo va haciendo lo cumple (en la mayoría de los casos).

Salinas como ya comenté llegó al poder mediante lo que muchos mexicanos consideran una elección fraudulenta, una elección llena de dudas que quizá nunca se resolverán. A mi parecer él era consciente de ésta situación y tan consciente era que lo decía en sus mismos discursos como en el párrafo que sigue a continuación:

“Tomo posesión como presidente de la republica en una hora compleja entre la esperanza colectiva y el peso de los sacrificios acumulados”.

Hay que detenernos en ésta parte en especial. Analicemos bien que es lo que realmente nos dice: cuando nos dice que ha tomado el poder en un tiempo difícil está más que claro que se refiere a la elección que acaba de pasar y de la cual él es el mayor protagonista. Nos queda claro que quiere que se olvide eso, el pretende hacerle creer a la gente que no tuvo nada que ver con el manejo de esa elección ni mucho menos con los resultados. Para tal efecto hace uso de la metáfora en la parte donde dice “los sacrificios acumulados”, nos queda claro y a él mucho más que tiene que hacer todo lo posible por borrar de la mente esa incertidumbre que deja el inicio de su mandato, nos trata de decir que no importan lo duro que sean los sacrificios y las adversidades, él como presidente hará todo lo posible por mejorar las condiciones de vida de todo un pueblo que tiene la esperanza de salir adelante, quiere darnos a entender que esos sacrificios quedaron atrás.

Veamos un poco más de su discurso:

“Tengo fe en que los vientos del cambio serán favorables, porque nuestro esfuerzo tiene rumbo, nuestro nacionalismo nos da fortaleza”

Si nos damos cuenta la emotividad junto con las metáforas son constantes en este discurso. En esta parte no se refiere al cambio de ideales o de ánimos, se refiere al cambio que él representa, no como miembro del PRI o como persona, sino como presidente. Y que aspira a ser el mejor presidente, el que llevará por nuevos rumbos a la nación.

Sin duda que leyendo esto nos podemos dar cuenta cual fue la estrategia que se planteó desde el inicio para buscar esa legitimidad que tanto esperaba y que tanta fuerza le daría a su gobierno.

No es de extrañarse que Salinas de la forma en la que llegó al poder no fuera agradecido con las personas que lo impulsaron para llegar a donde llegó, nos podernos dar cuenta de ello en éste par de párrafos:

“A Miguel de la Madrid le tocó encarar una de las más graves crisis económicas de que tengamos memorial, ante ello actuó en todos los ámbitos con patriotismo, responsabilidad y claridad estratégica.”

“Miguel de la Madrid nos deja un Estado más eficaz, una economía más sana, libertades intactas y una más vigorosa vida política”.

Pues bien como nos podemos dar cuenta en éste par de párrafos el nombre de su antecesor resuena con fuerza, es claro que está agradecido con el por haberlo nombrado su sucesor, recordemos que a aparte de su jefe en el gobierno, Miguel de la Madrid fue su maestro en la universidad, así que hay un vinculo fuerte entre los dos. Aquí hace un uso de la anáfora(elemento reiterativo), quiere primero dar las gracias a la persona por la cual está ahí en ese momento, justificando y aprobando las medidas que su antecesor en el cargo llevara a cabo.

Cerrando este primer análisis nos podemos dar cuenta de varias cosas: desde el primer momento en que nos habla ya como presidente quiere dejar la impresión firme y clara de que aspira a ser no solo el mejor presidente que haya tenido México sino el único que la historia recuerde como el mandatario que cambió el rumbo de una nación que estaba de cabeza.

Quiere decirnos que hará todo lo posible para que ese anhelo que muchos tienen de mejorar sus vidas se haga realidad.

Salinas es sin duda un individuo listo y de ello podemos darnos cuenta en este su primer discurso como presidente, desde este momento no permitirá que se cuestione de ninguna manera su legitimidad como gobernante. Al decir “avancemos hacia el cambio” quiere decirnos que es momento de olvidar todo lo que ocurrió durante el proceso electoral en el que resultó ganador y mirar solamente hacia el futuro que él nos propone.

Es necesario para la construcción de la nación que muchos anhelan dejar de lado rencillas políticas y reclamos que pueden poner en riesgo la estabilidad del país. Ese será uno de sus principales argumentos para llevar a la nación mexicana al lugar que se merece...



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