Han pasado tres años desde que Salinas llegó al poder y aunque en la mente de las personas sigue vigente el recuerdo de las elecciones de 1988, para muchos eso ya no tiene importancia.
A través de sus discursos y de sus acciones la figura de Carlos Salinas ha tomado mucha fuerza y proporciones inimaginables en el momento de su elección como candidato del PRI a la presidencia.
Tan es así que el PRI ha recuperado en las elecciones intermedias todas las posiciones que en la elección anterior había perdido. El gran perdedor ahora es el PRD que ya se ha conformado como partido. Esto desde luego se lo deben al trabajo que el mandatario mexicano ha venido realizando desde hace tres años. El pueblo en general está contento y aprueban la gestión que Salinas ha realizado en todo éste tiempo.
Ha logrado convencer a la mayoría de los mexicanos de que su gobierno y las acciones que emprende son para beneficio de todos. Desde luego que en todo esto siempre hay alguien que está inconforme, alguien que puede ser tanto un aliado como un enemigo. Ese alguien son los estudiantes.
Salinas lo sabe muy bien, tanto es así que ha tratado de acercarse a ellos, de hacerles sentir que su gobierno los apoya, que las medidas y las reformas educativas son para beneficio de la comunidad estudiantil, en particular de los estudiantes de educación superior y más en específico de los que asisten a escuelas en la ciudad de México.
Es por eso que en cierta ocasión el presidente se animó a ir a la máxima casa de estudios, de donde por cierto él es egresado y de eso precisamente sacará el mayor provecho al dirigirse a los universitarios.
Veamos el primer párrafo de su discurso:
“Es muy grato dirigirme hoy a miembros de la comunidad universitaria con motivo de la información sobre los avances del Patronato de la Biblioteca de la Facultad de Derecho de nuestra Universidad.”
Algo que había comentado en el primer análisis es que Salinas quiere entre otras cosas para buscar su legitimación hacerse amigo del pueblo, de los jóvenes y en especial de los universitarios. Aquí hace un uso de la emotividad y de la construcción de un objeto, de una especie de hermandad con los estudiantes al decir “nuestra universidad”.
Quiere dejar en claro que el sigue siendo parte de la comunidad universitaria y que desde luego los jóvenes vean en él a un camarada de estudios. Sabe que los estudiantes son parte fundamental en la vida de la nación y no dudará en hacer cualquier cosa con tal de ganarse primero que nada su confianza.
Bien sigamos analizando lo que sigue del discurso:
“Hoy en día el papel de los universitarios en el desarrollo del país resulta estratégico y de gran responsabilidad. Vivimos momentos de cambio nacional y también profundo en el ámbito internacional que nos exigen esfuerzo y preparación, en particular, el estudioso del Derecho debe hoy promover, en los hechos, la legalidad, la cultura de respeto a la ley y de la justicia entre nuestros compatriotas.”
Hay algo interesante que analizar aquí. Primero que nada sigue estando presente el elemento tan característico en sus discursos el cual es la emotividad. La parte en donde se refleja con mayor claridad es en la parte en donde alude al papel que los universitarios juegan en la vida del país. Sabe que es importante dejar en claro a los estudiantes que ellos son importantes.
Más adelante comenta esto que sigue a continuación:
“En las aulas de la Escuela de Jurisprudencia, antes, y de la Facultad de Derecho de la UNAM, ahora, han egresado juristas, constructores de instituciones, legisladores y magistrados, dirigentes de la nación. A su tradición no podemos fallarle. Es mucha la herencia y por eso es mucha la responsabilidad por renovar y superar sus grandes tradiciones.”
Aparte de la emotividad que podemos seguir notando cuando se refiere a los que han egresado de la facultad de Derecho y hacer énfasis en que han sido grandes hombres, podemos notar que también hace la construcción de un objeto. El “nosotros” está presente cuando dice “no podemos fallarle”. Es a mi parecer una manera suave, agradable y en cierta medida hasta con un toque sutil de patriotismo de decirles que no le fallen al país. Además de que hace uso de este verbo “podemos” en tiempo presente con el fin de que los estudiantes vean que él no es en ese momento el presidente quien les habla, no es el mandatario ni el dirigente de una nación, sino que en ese momento es su amigo, un compañero más de aula, de escuela. Esto desde luego con el fin de ganar la simpatía del estudiantado universitario.
Después de esto comenta:
“Profesores y estudiantes de la ciencia del derecho tienen el compromiso de prepararse con mayor ahínco y dedicación buscando excelencia y sentido de solidaridad social.”
Aquí aparece algo interesante que comentar. Aparece el consejo en la parte donde dice que deben de prepararse para enfrentar todos los retos que el futuro ofrece. Les da este consejo porque sabe que muchos de los que en ese momento lo están escuchando pueden estar en algún momento formando parte del aparato de gobierno. Y lo confirma inmediatamente al decir:
“Por eso debemos asegurarnos la mayor calidad profesional y humanística de los estudiantes de derecho, porque es en ellos en quienes se depositará mañana la confianza de los mexicanos su libertad, su patrimonio, sus oportunidades.”
El nosotros como construcción de un objeto de igualdad vuelve a hacerse presente cuando hace uso de los verbos “debemos” y “asegurarnos” en modo indicativo. Quiere dar a entender a los estudiantes y al pueblo en general que su gobierno estará atento a la formación de los jóvenes. Pero lo que no dice abiertamente es que si efectivamente estarán atentos pero para que los estudiantes que mañana serán profesionistas sean buenos funcionarios al servicio del régimen. Esto se puede ver cuando hace uso del verbo depositar en modo futuro indicativo.
Sin duda que en ésta parte que sigue Salinas supo cómo hablar para los presentes:
“Estoy convencido de la necesidad y el compromiso, reafirmado en los hechos, por parte del estado de apoyar a nuestras universidades públicas, y en especial a nuestra gran Universidad Nacional Autónoma de México.”
En esta parte hace uso de de los verbos convencer y reafirmar en modo participio. Lo que nos dice también desde luego alude a la emotividad y a la exaltación cuando dice “nuestra gran Universidad Nacional Autónoma de México. Estoy seguro que al mencionar el último párrafo se llevó más de un aplauso y que en las caras de los presentes se reflejó una gran sonrisa, dando con esto en el objetivo que él presidente tenía de salir del evento convertido en amigo de la comunidad universitaria.
Ya para cerrar éste análisis veamos que nos comenta a manera de despedida:
“Les propongo que en unos meses más nos volvamos a reunir y juntos evaluemos el avance de la propia obra física y también determinemos la necesidad de los recursos adicionales. Pero tengan la seguridad de que juntos inauguraremos esta Biblioteca.”
Pues bien en este último párrafo hay dos elementos importantes que comentar. El primero es como siempre la emotividad llevada de la mano con la promesa cuando menciona el verbo inaugurar en modo futuro. Es un modo de decir a la comunidad estudiantil que él y su gobierno cumplirán para con ellos y quiere dejarles en claro que cuando el promete cumple. Nada mejor para legitimar su gobierno que cumplir las promesas presidenciales.
Bien hemos llegado al final de éste discurso en el que pudimos darnos cuenta de algunos de los recursos que Carlos Salinas utilizó para primeramente como ya lo he mencionado legitimar su gobierno. Lo segundo más importante es que hizo fue convencer.
Nada mejor para legitimar un gobierno que deja serias dudas y sospechas que ser amigo y mantener contentos a los universitarios haciendo obras no solo para el beneficio de dicha comunidad, sino de manera implícita benéficas para el gobernante en turno. ¿O ustedes que opinan?
Hasta la próxima...
Han pasado "tres" o veintitres años desde que C. Salinas llegó al poder?
ResponderEliminarAntes de citar lo que dijo en la UNAM, no debería decir el "entonces presidente"?
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